jueves, 27 de junio de 2013

Un simple aficionado...

Mi primera experiencia con plena conciencia en un estadio de fútbol profesional (porque mi Papá me llevó al Azteca a ver al Ame cuando tenía escasos 3 años), me acuerdo fue en León, porque en Aguascalientes no había más que los "gallos". Fue un partido León vs Atlas, si el Atlas de Lavolpe, Zepeda, Chato, Osorno y compañía ya sin Rafa.

Me acuerdo que mi Papá hizo un esfuerzo para llevarnos a toda la familia, y cuando llegamos, a mi no me importó que el estadio no tuviera estacionamiento formal, sólo un terreno sin pavimentar, escaleras y gradas de cemento sucias, baños a oscuras donde nada más sentías como te salpicaban, porras que le quitaban la bandera del contrincante a la gente y se peleaba por esa razón y que mi Papá estuviera nervioso por ese ambiente... pero eso no me importaba, porque estaba por tener mi primer partido oficial de primera división ante mis ojos.

Esa ilusión se ha ido perdiendo ya en nuestras nuevas generaciones.  Hoy a los jóvenes agrada y crea más ilusión un Barca - Madrid, que un Chivas-América, o una Final de Champions League, que la Final de la Liga Mx, o los pasos agigantados que ha tenido la NFL en nuestro país, el béisbol y basquetbol no sorprende porque siempre han sido del gusto de nosotros los Mexicanos.

Estadios viejos, violencia en estadios provocada por los mismos equipos para "alentar" a sus equipos... o por lo menos para que no se vean tan vacíos los estadios, equipos sin impacto ni en lo deportivo y mucho menos en lo social, Dueños con varios equipos en sus manos,  promotores que evitan el amor a la camiseta, entrenadores que prefieren cuidar su chamba con resultados mezquinos, Directivos que se empeñan en limitar un deporte para no limitar sus pretensiones de poder y económicos y lo más doloroso, jugadores no comprometidos con el deporte, con su institución, con la comodidad y la vanidad de cargar siempre sus bolsitas Gucci o Louis Vuitton y audífonos beat.

Después de todo lo vivido.... aunque soy fiel seguidor del Ame, es increíble pensar que la final pasada en 15 minutos hace olvidar la mediocridad de nuestro fútbol, las corrupciones, las mentiras, los malos manejos, pero gracias a la selección, todo esto se revive.

Es triste ver, como la dirección de selecciones nacionales, afirma palabras más o palabras menos, que el fracaso no es ser derrotista, sino es aquel que luchó por lograr algo y que al final, a pesar de todo, no lo consiguió.  En verdad me dieron ganas de llorar... pero de tristeza.  Porque no es posible que en tres partidos se borró ante el mundo la imagen de aquella selección del 93 en ecuador, de la selección de 94 en EUA, la de confederaciones del 99 en nuestro país, que sea como sea, se ganó, la de confederaciones 2005 y mundial del 2006 jugando al tú por tú y calificando caminando, y la gloriosa medalla de oro del 2012.  En tres partidos, se fue todo.  Y no es que no tengamos memoria; precisamente, porque la tenemos, más se hace énfasis en esto, porque duele más.  Duele la imagen que se da, sin ideas, sin variantes, con jugadores agrandados que además están fuera de su nivel, siguiendo esperando que Dos Santos brille cuando nos sigue dando pinceladas... lo bueno que son cada vez más seguido, dependiendo tu vida del portero.

Cuando yo en mi trabajo me equivoco, normalmente se me pide que reconozca mi error, en otros casos cuando no das el ancho o no cumples para lo que se te contrató, te despiden.  Pero a nuestros futbolistas y técnicos de selección nacional, los han crecido tanto, que no se les puede criticar, y si lo hacemos, no sabemos, si abucheamos, estamos en contra, si exigimos, no tenemos derecho (esto me suena a otra cosa, pero si, estoy hablando de fútbol).  Si yo sé que soy un entrenador frustrado más enfrente del televisor como muchos, pero no se necesita ser experto para saber que este equipo es rígido, apático y no transmite ni a ellos mismos.

No se duda de su capacidad, pero alguna vez un jefe me digo: "Si no haces lo que te pido, no te preocupes, hay gente haciendo fila en la calle pidiendo una oportunidad en tu puesto", pero a veces el hecho de que nuestros jugadores, aunque estén en Europa, deben de ser seleccionados en automático y además, titulares.

Seamos realistas, Gio fue el mejor jugador del Mallorca... no pudo y descendió, Guardado, jugó prácticamente sólo a vuelta del torneo y en una posición diferente, Moreno es titular de un equipo que estuvo cerca del descenso y que cuando se salvaron, no fueron capaces de calificar a competiciones europeas, Vela, peleado con el técnico y creo que no será la solución completa del equipo nacional, CH14, con mucho ímpetu y ganas, con su olfato de gol, pero jugó sólo 274 minutos, es decir lo equivalente a 3 partidos completos, con la nada despreciable cantidad de 18 goles, pero el ritmo del jugador se da en la cancha, no en la banca.

¿Soluciones? Hay muchas, regresar a torneos largos, menos extranjeros, mayores y mejores inversiones privadas, sacar a los estados del deporte profesional, mejorar infraestructura de estadios, una liga de ascenso competitiva con estadios que puedan ser considerados para primera división, mayor fogueo internacional, incentivos en liga por ocupar altos puestos en tabla regular, precios accesibles para aficionados, marketing accesible para evitar la piratería y no playeras con precios absurdos superiores a los 1000 pesos, seguridad en estadios.

Creo que mi ilusión por este deporte que tanto sigo, se mantiene vivo cada vez que veo a mi pequeño de 2 años, patear una pelota y gritar con gran alegría "goooooool", me tocará decirle que este deporte vale la pena, y que podemos y debemos hacer algo, por cambiar la historia.

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