martes, 15 de julio de 2008

SOCCER - El balón verde


¿Quién dice que el Futbol no es negocio? A cada momento podemos ver publicaciones en los medios sobre las cifras tan infladas que se manejan en el futbol por un ser humano. Claro es un ser humano que sacrifica a su familia, largas concentraciones, correr todo el tiempo, sana alimentación, sin vacaciones, largos viajes, lesiones, etc.

Pero ¿Eso justifica que un equipo de futbol pague cerca de 150 millones de dolares por un jugador? Si, el poderosísimo y endeudadísimo club Real Madrid puso en la mesa una oferta de esa magnitud por Cristiano Ronaldo. ¿Es eso justo? no olvidemos que no hace mucho el club Galaxy de los Angeles pagó cerca de 250 millones de dolares por la estrella de Hollywood David Beckham que ni futbolista es (al menos se le olvidó jugar desde que salió del Manchester United).

O que tal los 10 millones de Deco al Chelsea, o 20 millones que piden por Ronaldinho, o los 30 millones por Adebayor, o los 36 millones que le puso de precio a la cabeza de Robinho el Real Madrid.

Y eso es en cuanto a los jugadores, pero ahí no termina el negocio. Patrocinadores que pagan cantidades exageradas por aparecer en el pecho de una camiseta e incluso en las calcetas. Publicidad estática, hasta por los anuncios comerciales, derechos de transmisión y podremos enumerar infinidad de situaciones en las que nuestras calculadoras seguirán sumando balones verdes.

¿Y el ser humano donde queda? ¿Qué pasa con la persona? Aquellos que todos los días se levantan con la insertidumbre del día que viene, de no saber que juego le deparará el presente en un trabajo. En el que el dinero está sólo en las manos del empresario y no llega a las manos del trabajador. Que tíene que vivir al día o que sólo tiene lo justo para vivir decentemente.

Que pasa con aquellos que velan por sus familias, que salen a la calle buscando un empleo peleando como salvajes un poco de dinero para llevar el pan a la mesa. O los que están detrás de un escritorio por más de 12 0 15 horas de trabajo interminable, que tienen años sin vacaciones porque el trabajo es primero y el gerente está precisamente de vacaciones gozando de sus lujos.

¿Que diferencia hay entre lo que hago yo y lo que hacen los futbolistas? No entrenaré todos los días pero si me preparo para responder mejor a las espectativas, no juego 90 minutos al más alto nivel pero si estoy detrás de una PC con el teléfono todo el tiempo para complacer a un cliente extranjero durante 8 horas recordando que los futbolistas no trabajan 8 horas diarias.

Si hasta para tener una camiseta del equipo favorito tiene uno que desembolzar 900 o 1000 pesos si no quieres ir al tianguis a conseguir la versión pirata.

Si quieres ir a ver un partido al estadio tienes que pagar 350 pesos para tener un lugar, o tienes que pagar para poder ver el partido que esperas durante toda la temporada porque los derechos los tiene una televisora de paga.

El futbol se está convirtiendo en un deporte elitista, se han olvidado de los fundamentos, de donde vienen porque saben que la gente más noble y que siempre seguirán a sus futbolistas inflados, pagando lo que sea, esperando horas en el hotel o aeropuerto buscando un autógrafo y se van con cara de pocos amigos sin importarles nada (como me paso hace tiempo en León con Luis García cuando jugaba para chivas).

Saben que uno exprimirá el bolsillo para tener un boleto, una camiseta, un poster, lo que sea. Con tal de sentirnos por un momento jugadores inflados pateando solamente ... un balón verde.

1 comentario:

Carlos dijo...

Excelente reflexión... es una situación actúal que el mundo ha llevado poco a poco hasta el nivel que ahora existe.

Se llama también... capitalismo.

Gracias por tus aportaciones.